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sábado, 21 de noviembre de 2009

Paisajes lorquinos

Unos rincones de Lorca, una ciudad que, después del nacimiento de nuestro hijo, para nosotros siempre será mucho más que un lugar de paso y de acogida...


Atardecer. El puente de San Cristóbal, sobre el río Guadalentín

La fuente de San Antonio


La huerta lorquina, desde el castillo

Los viaductos de la autovía A-7.
Por aquí pasa todo el tráfico entre Levante y el Sur de España


La torre del Espolón, atalaya del castillo

La muralla y la torre Alfonsina, obra de Alfonso el Sabio



Huertas y el barrio de San Cristóbal

Fragmento de la muralla del castillo

El Espolón

La plaza de España, desde el balcón
del Ayuntamiento, en plenas obras de reforma

Esta última foto no es Lorca, es Puerto Lumbreras.

Una imagen nocturna de la Pasarela,
que atraviesa la rambla de Nogalte

jueves, 1 de octubre de 2009

¿Podría haberse evitado?

Bastaron dos días de lluvia -bastante fuerte, por otro lado- para que buena parte del Sudeste español volviera a quedar bajo las aguas. Calles y casas inundadas, carreteras cortadas, puentes destruidos, campos anegados... parece que en esta parte de España sólo tenemos dos climas: los 45º que ya son habituales cada verano, y los 200 litros por metro cuadrado que se alcanzan tan pronto se amontonan varias nubes.

La pedanía de Puerto de Mazarrón, en Mazarrón, tiene algunos sectores que están edificados prácticamente ganándole terreno al mar, sobre lo que en otros tiempos fueron saladares. La zona de Bahía es uno de ellos. Cada vez que cae una lluvia medianamente fuerte, se pueden ver imágenes como éstas durante varios días...



No es el mar, son campos desaparecidos bajo las aguas en Puerto de Mazarrón

Otra de las zonas que se ve muy afectada por las aguas es Totana. Cada vez que hay tormenta, los campos aparecen inundados. Debe de ser porque es una zona muy llana, y tal vez porque se ha cortado el paso a más de una rambla. Por ejemplo, esta carretera, que comunica con la zona de El Raiguero, ha permanecido cerrada al tráfico durante una semana, y de hecho tuvo que ser vaciada de agua con ayuda de una excavadora. La causa -según los vecinos- es que la rambla de Lébor, que pasa al lado, desagua justamente aquí, entre los bancales. Se le ha cerrado el paso, y el agua SIEMPRE se abre camino...

En Cartagena tuvo que intervenir hasta el Ejército. La rambla del Albujón, en el límite entre la ciudad y Los Alcázares, empezó a subir a un ritmo de un metro por hora. En un momento dado, la rambla traza un codo. Sin duda se trata de un desvío artificial, ya que no es la primera vez que se desborda. La consecuencia inmediata fue la evacuación de una urbanización entera, cuyas casas quedaron de repente dentro de la rambla...


La zona de El Porvenir, en la pedanía lorquina de La Hoya, también se inunda por sistema cuando cae una tormenta. Es un área llana, al pie de unas colinas. Los vecinos se quejan de que muchas pequeñas ramblas desaguan directamente sobre el asfalto de la carretera...



En fin, compaginar Naturaleza y civilización siempre es un problema... mucho más en aquellas zonas, como nuestra costa mediterránea, en la que se ha querido someter a la Naturaleza a las exigencias de una urbanización demasiadas veces desmedida. Como siempre, las ventajas, en forma de millones, para los que se beneficiaron de la construcción exacerbada, y los inconvenientes, incluso la muerte, para todos los demás.

jueves, 13 de agosto de 2009

Malditas colillas


Éstas son las consecuencias de no tener cuidado cuando se va al monte. Alguien, que estaría cazando, o paseando, o haciendo el idiota. Y luego... bomberos, guardias civiles, policías, agentes forestales, vecinos, pilotos de helicóptero... jugándose el pellejo.

Este incendio se ha declarado este mediodía en los montes próximos a Las Terreras, un núcleo de población dependiente de la pedanía lorquina de La Paca. Han venido dos helicópteros, unos cinco camiones de diferentes parques de Bomberos, la Policía Local de Lorca, los agentes forestales, el Servicio de Emergencias Municipal -la antigua Protección Civil-... en fin, cerca de cincuenta personas luchando para extinguir las llamas.

La suerte es que el viento ha soplado en dirección opuesta a los pinares; si no, en vez de estas imágenes estaríamos viendo llamas de veinte metros. Ya hay que ser inconsciente. E idiota, porque cambiar el aroma del bosque por el humo del cigarrillo... Yo he sido fumador de puros, y podía esperar perfectamente un par de horitas antes de ponerme a fumar. Y no se me ocurría hacerlo cuando estaba en el bosque, con no sé cuántos grados de temperatura, y con viento.



Pedrada mortal

Llevábamos desde el pasado viernes esperando que bajasen las temperaturas, con la esperanza de un poco de lluvia que refrescase la huerta... y cuando han aparecido las nubes, lo han hecho de la peor manera posible, en forma de un granizo brutal que ha arruinado, tan sólo en Lorca, a un millar de personas.

El lunes, entre las cinco y las cinco y media de la tarde, una nube blanca y compacta arrasó buena parte de las Tierras Altas de Lorca. Las pedanías de Avilés, Coy, Doña Inés y La Paca vieron desaparecer sus cultivos bajo pedruscos de granizo del tamaño de huevos de gallina. Y en esta ocasión la medida no es un tópico, y tal vez se quede corta.




En la zona se cultivan, sobre todo, cereales, vid, almendros y tomates. Después de la granizada todos los frutos acabaron reventados, tirados por los suelos. Estos tomates ya se estaban recogiendo, al agricultor sólo le dio tiempo a regalarle una caja a una vecina, las primicias, la misma mañana del lunes. Por la tarde, esto es lo que quedaba.




Lo mismo pasó con las vides, cuyos pámpanos casi se podían comer. La clave está en el "casi", les faltaban dos o tres semanas para comenzar la temporada de vendimia. Se han partido las ramas de las cepas, lo que significa que al año que viene no habrá cosecha, habrá que esperar dos años.




En cuanto a las almendras... también estaban a punto de ser recogidas. Con el añadido, en este caso, de que las aseguradoras ponen tantísimas pegas, a la hora de asegurar los campos de almendros, que muy pocos agricultores llegan a asegurar sus cultivos.


Los afectados cifran las pérdidas entre el 80% y el 100% de los cultivos. Algo que yo me creo, porque me he pasado los dos últimos días allá arriba, viendo los campos. De verdad que da pena, todo el año currando y en tan sólo media hora...

Los daños en las casas han sido menores, pero también los ha habido. El granizo también golpeó con fuerza la zona habitada de Avilés: así quedó la plaza de la iglesia, llena de hojas y ramas.


El techo de este cobertizo es de uralita...




En resumen, una verdadera catástrofe. Por si fuera poco con la crisis y la ausencia de márgenes de beneficios. Ahora, a comprar los tomates de Marruecos, el vino de California y las almendras de Honolulú o Taiwán. Al triple de precio y con la mitad de garantías sanitarias.

lunes, 6 de julio de 2009

Cuidado en la carretera

Esta mañana, en Lorca nos hemos despertado con dos accidentes de tráfico mortales. El primero se ha producido a eso de las 7 de la mañana, en la carretera que une el casco urbano con la diputación de Aguaderas, subiendo hacia Águilas, y se ha saldado con un hombre muerto y otro herido grave. Parece ser que su furgoneta se ha salido de la carretera, y ha volcado.


El segundo se ha producido poco después de las 8:15, sin salir del término municipal de Lorca, pero a unos 50 km., en la carretera que va a Caravaca, cerca de la pedanía de La Paca. Un anciano que salía de un cruce señalado con un stop ha fallecido prácticamente al momento, al ser arrollada su furgoneta por un camión.





Son las primeras víctimas mortales del verano en Lorca. Dos tristes razones para extremar las precauciones, ir con cuidado, no adelantar de forma imprudente, respetar los límites de velocidad, usar el casco y el cinturón... y tener cuidado en los trayectos cortos. Los dos fallecidos vivían en Lorca, eran trayectos cotidianos por carreteras secundarias. En las que tampoco se debe bajar la guardia jamás.

¿En qué quedamos?

Esta mañana he estado trabajando en una zona de Lorca, a unos 5 km. del casco urbano pero ya en zona rural, yendo hacia las Tierras Altas. Un sitio lleno de colinas, almendros y trigales, que se llama Torrealvilla... o no...
Ésta es una foto desde uno de los extremos del puente que cruza el río principal...



... pero desde la otra orilla, las cosas se ven -o se llaman- de otra manera...

... en cualquier caso, me pregunto si valdrá la pena pelearse por el nombre del río, ya que el cauce... está seco. Aunque es bien cierto que de la rosa, siempre nos quedará el nombre.

sábado, 27 de junio de 2009

La Ciudad del Sol... de noche


Hace más de dos años, el destino me llevó a vivir a Lorca, una hermosa ciudad murciana en la frontera con Andalucía, cabecera de la comarca del Guadalentín. Su término municipal es el segundo en extensión de toda España, después del de Cáceres. Otro de sus récords es el ser el municipio español con más horas de sol al año, lo que le ha dado su sobrenombre de "la Ciudad del Sol".

Lorca tiene cerca de cuarenta pedanías; algunas son lugares costeros, destino turístico playero como Ramonete o Puntas de Calnegre. Desde ellas, recorriendo noventa (!!) kilómetros hacia el interior, y sin salir nunca de Lorca, llegaríamos a las llamadas "Tierras Altas", pedanías de montaña como Coy, Avilés o Doña Inés, que algunos inviernos, como el pasado, se quedan aisladas por la nieve. Entremedias, toda la riqueza de la huerta murciana (Purias, Tercia, La Hoya), y un casco urbano presidido por el castillo, con su Torre Alfonsina (erigida por Alfonso X el Sabio en el siglo XIII) y sus palacios medievales.

Además de agricultura, Lorca tiene una de las cabañas porcinas más importantes de España, y un sector industrial en cierta decadencia, por culpa de la maldita crisis, presidido por el tratamiento de curtidos. Como compensación, está emergiendo con fuerza el sector de los huertos solares, algo lógico en una ciudad con más de 3.000 horas de sol al año.

Confesaré que el nombre de este blog, Brocolandia, hace referencia a que vivo en tierra de brócolis, que es uno de los cultivos más abundantes en esta comarca.